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viernes, abril 19, 2013

Doce vibraciones y un destino

Doce chakras y un destino
Doce chakras y un destino

Doce: el número que abre puertas
Cada representación a nivel espiritual corresponde a otra a nivel físico:

Existen doce colores... y una luz blanca que los fusiona.
Existen doce notas... y una música esférica que las reúne.
Existen doce chakras... y una puerta etérea que los concentra.
Existen doce mensajeros... y un ser crístico que los congrega.
Existen doce espíritus afines...y un alma que los integra.


Alineación y equilibrio
Cada chakra se activa cuando vibra en cierta frecuencia del espectro. La perfecta alineación y equilibrio de los doce chakras permite la abertura del treceavo chakra: la puerta de la divinidad. Se activa el cuerpo de luz que permite tranportarnos de la Tierra al Cielo.

Un camino circular: mismo punto de inicio y llegada
Todos somos heroinas y héroes en nuestra particular Odisea, en un viaje de retorno a Ítaca. Todos esperamos regresar algún día a nuestro verdadero hogar. Así sea.


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Doce hachas y una flecha

Odiseo, doce hachas y una flecha
Odiseo, doce hachas y una flecha

«Conque, vamos, interprétame este sueño, escucha: veinte gansos comían en mi casa trigo remojado con agua y yo me alegraba contemplándolos, pero vino desde el monte una gran águila de corvo pico y a todos les rompió el cuello y los mató, y ellos quedaron esparcidos por el palacio, todos juntos, mientras el águila ascendía hacia el divino éter. Yo lloraba a gritos, aunque era un sueño, y se reunieron en torno a mí las aqueas de lindas trenzas, mientras me lamentaba quejumbrosamente de que el águila me hubiera matado a los gansos. Entonces volvió ésta y se posó sobre la parte superior del palacio y, llamando con voz humana, dijo: "Cobra ánimos, hija del muy celebrado Icario, que no es un sueño, sino visión real y feliz que habrá de cumplirse. Los gansos son los pretendientes y yo antes era el águila, pero ahora he regresado como esposo tuyo, yo que voy a dar a todos los pretendientes un destino ignominioso." Así dijo y luego me abandonó el dulce sueño. Cuando miré en derredor vi a los gansos en el palacio comiendo trigo junto a la gamella en el mismo sitio de costumbre.» 

Y le contestó y dijo el muy astuto Odiseo: 

«Mujer, no es posible en modo alguno interpretar el sueño dándole otra intención, después que el mismo Odiseo te ha manifestado cómo lo va a llevar a cabo. Clara parece la muerte para los pretendientes, para todos en verdad; ninguno escapará a la muerte y a las Keres.» 

Y le contestó la prudente Penélope: 

«Forastero, sin duda se producen sueños inescrutables y de oscuro lenguaje y no todos se cumplen para los hombres. Porque dos son las puertas de los débiles sueños: una construida con cuerno, la otra con marfil. De éstos, unos llegan a través del bruñido marfil, los que engañan portando palabras irrealizables; otros llegan a través de la puerta de pulimentados cuernos, los que anuncian cosas verdaderas cuando llega a verlos uno de los mortales. Y creo que a mí no me ha llegado de aquí el terrible sueño, por grato que fuera para mí y para mi hijo. 

«Te voy a decir otra cosa que has de poner en tu interior: esta aurora llegará infausta, pues me va a alejar de la casa de Odiseo. Voy a establecer un certamen, las hachas de combate que aquél colocaba en línea recta como si fueran escoras, doce en total. Él se colocaba muy lejos y hacía pasar el dardo una y otra vez a través de ellas. Ahora voy a establecer este certamen para los pretendientes y el que más fácilmente tienda el arco entre sus manos y haga pasar una flecha por todas las doce hachas, a ése seguiré inmediatamente dejando esta casa legítima, muy hermosa, llena de riquezas. Creo que algún día me acordaré de ella incluso en sueños.» 

Y le contestó y dijo el muy astuto Odiseo: 

«Mujer venerable de Odiseo Laertíada, no difieras por más tiempo ese certamen en tu casa, pues el muy astuto Odiseo llegará antes de que ellos toquen ese pulido arco, tiendan la cuerda y atraviesen el hierro con la flecha.»



jueves, septiembre 06, 2012

La piedra filosofal

Fausto: arquetipo y mito
Fausto: arquetipo y mito

Mefistófeles. - ¡Insensatos! ¡Nunca comprenderán hasta qué punto se enlazan el mérito y la fortuna; aun cuando llegasen a poseer la piedra de los sabios, el sabio faltaría a la piedra!

Fausto de Goethe, apunte final del capítulo "En el palacio imperial, la sala del trono"

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Goethe dijo de Homero:

¿Quién osó luchar con los dioses, y quién con el Único? Es hermoso ser un discípulo de Homero, aunque sea el último.

Alguien debería decir de Goethe:

¿Quién osó luchar con los dioses, y quién con el Único? Es hermoso ser un discípulo de Goethe, aunque sea el último.