Con esta entrada, desearía mostrar mi más profundo agradecimiento a toda una serie de maestros cuyas obras me han inspirado de forma especial.
Sogyal Rimpoché: una chispa en dirección a la luz
El libro tibetano de la vida y la muerte de Sogyal Rimpoché fue el primer libro cuya lectura produjo una profunda
sacudida en mi
consciencia.
Después de leerlo, pensé en regalar copias del mismo por doquier. Regalé el ejemplar que había comprado y algún tiempo después compré otro. Espero poder regalar otra vez la semilla encerrada en esta nueva copia.
Thich Nhat Hanh: la poesía de la compasión
Thich Nhat Hanch es uno de los más grandes poetas de la
compasión. Él me enseñó muchísimo, grandes lecciones.
Y quizás la mayor de todas: que debemos aprender a transformar nuestra ira, no eliminarla. La energía de la
ira debe mudar su envoltura y convertirse en
Amor.
Jodorowsky: un hombre del renacimiento
Alejandro Jodorowsky es un hombre fuera de su tiempo, un hombre del renacimiento, un artista total que ha entendido que la
misión del
Arte es
curarnos.
Su libro
La danza de la realidad te introduce en su mundo, un universo entre mágico y onírico, uno donde la realidad aprende a bailar con la mismísima poesía.
Paulo Coelho: el alquimista de referencia
Yo de mayor quiero ser como
Paulo Coelho: un
poeta de la
narración que bebe de la más mágica sabiduría y de la más pura alquimia. Un hombre que plantó el mapa de un tesoro sobre nuestra imaginación y enterró aquel tesoro bajo nuestros pies.
David Allen: imaginando esperanzas
David Allen definió una metodología
Getting Things Done para comprar Tiempo y realizar sueños... recuerdo haber leído en uno de sus libros una frase que me conmovió profundamente:
Una visión sin una tarea es sólo un sueño, una tarea sin una visión es un trabajo fatigoso. Pero cuando la visión y la tarea van de la mano son la esperanza del mundo.
Nadie lo definió nunca mejor: un sueño y un propósito juntos, imaginan una esperanza para el mundo.
Toni Buzan: el universo en nuestro cerebro
Tony Buzan es un gran precursor, un pionero del insondable universo encerrado en nuestro cerebro.
Una vez hayamos descubierto el infinito
potencial de nuestro
cerebro, tendremos que darle forma con el corazón. Ya se sabe:
piensa con el corazón, siente con la cabeza.
Gregg Braden: la clave divina del sentimiento
Su libro
La Matriz Divina es una inmejorable visión (la de un ingeniero) sobre la
física cuántica y sus trascendentes connotaciones espirituales.
Su documental
La ciencia de los milagros consiguió que derramara lágrimas. Y ya se sabe: debemos seguir el rastro de las lágrimas... hasta el final.
Carl Gustav Jung: el rastro de las coincidencias
Carl Gustav Jung me puso en la pista de la
sincronicidad, el
taoismo, los
arquetipos, el inconsciente colectivo... y los
rosarios alquímicos.
Por cierto, también escribió cierto
libro rojo. Mi
libro rojo fue muchísimo más modesto que el suyo pero no por ello exento de la más elevada pasión.
Deepak Chopra: la piedra filosofal
Pocos autores son capaces de
- comprender el conocimiento encerrado en la mayoría de las tradiciones espirituales del mundo,
- estructurar tal sabiduría acertadamente
- y ponerla a nuestro alcance de forma práctica y amena.
Deepak Chopra, un doctor y maestro espiritual de origen hindú y pasaporte americano, sería uno de ellos.
Rudolf Steiner: el tesoro enterrado
La enseñanza y la actuación de
Steiner son inacabables y abarcan todas las disciplinas. Además, él ha sido uno de los más grandes
bibliotecarios de cierto conocimiento ancestral que siempre ha estado enterrado en nuestro interior.
Algunos lectores de sus tratados espirituales los encuentran demasiado oscuros. En cambio, a mi siempre me han parecido diáfanos como la luz de un día claro y soleado.
Matías de Stefano: la llave de la biblioteca
Matias de Stefano nos ha ayudado a comprender nuestra posición
en la Tierra y en el Universo. Su magnífica
memoria ha sido
clave para atar muchos
cabos sueltos.
Sólo le haría una recomendación: Matías, pásate de
Windows a
Linux. Yo ya hace tiempo que me pasé ;)
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¿Qué es un maestro?
Yo te respondo:
no es aquél que enseña algo,
sino quien inspira al alumno a dar lo mejor de sí
para descubrir un conocimiento que ya tiene en el alma.
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No están todos los que son
pero sí son todos los que están.
...
Para todos mis maestros y maestras,
algunos conocidos, muchos desconocidos,
que fueron, que son y que serán.
...
❤Gracias a todos ellos por su enorme inspiración❤