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jueves, mayo 30, 2013

La Luna

Carta XVIII del Tarot: La Luna
La Luna

La Luna representa el subconsciente, el reino de los sueños, los temores, los recuerdos, todo pensamiento no conectado con el aquí y ahora. Abarca las esperanzas y los miedos del futuro y el recuerdo de las cosas que ya han ocurrido. Los psicólogos llaman al subconsciente el lado oscuro, porque contiene sentimientos y emociones ocultos que, al parecer, influyen irracionalmente en nuestro comportamiento.

La Luna también representa el miedo a lo desconocido. Puede resultar desalentador observar el subconsciente de uno mismo. Es muy difícil llegar a él porque lo hemos rodeado de escudos para protegerlo. Se halla en el fondo de nuestra mente.

La Luna nos muestra una realidad deformada: las cosas no son exactamente lo que parecen. Piénselo. Cuando se camina bajo la luna, es fácil imaginarse rodeado de toda clase de fantasmas. De repente suena un ruido extraño, alguien se oculta tras un arbusto, un árbol le persigue. Es fruto de la imaginación. Todo adquiere dimensiones desproporcionadas. La sombra de una ardilla se torna en la de un dragón. Eso es exactamente lo que experimentamos cuando estamos bajo la influencia de la Luna. Somos motivados por la imaginación.


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Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma.

Hasta que lo inconsciente no se haga consciente,
el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tú lo llamarás destino.


sábado, mayo 11, 2013

El duende de los números



if man is 5
then the devil is 6
then god is 7


if man is 5 then the devil is 6 then god is 7
man, devil and god

« ... si se toma un grupo de objetos despojando a cada uno de todas sus propiedades, 
quedará siempre, al final, su número, 
lo cual parece indicar que el número es algo irreductible» 


martes, febrero 19, 2013

Encender la noche

Encender la noche de Ray Bradbury
¿Quién puede ver las estrellas con las luces encendidas?

Había una vez un muchachito a quien no le gustaba la Noche.

Le gustaban linternas y lámparas y antorchas y alumbrados y faros y faroles y velas y velones y relumbrones y relámpagos. Pero no le gustaba la noche.

Se lo veía en salones y sótanos y despensas y desvanes y alcobas y alacenas y escurriéndose por los corredores. Pero nunca se lo veía afuera. En la Noche.

No le gustaban para nada las llaves de luz. Porque las llaves de luz apagaban las lámparas amarillas, las lámparas verdes, las lámparas blancas, las lámparas del vestíbulo, las luces de la casa, las luces de todas las habitaciones. Él nunca tocaba las llaves de luz. Y jamás salía a jugar en la oscuridad.

Siempre estaba muy solo. Y muy triste. Pues veía, desde su ventana, a los otros chicos jugando sobre el césped en las noches de verano, corriendo felices allá afuera.

Pero nuestro muchachito ¿dónde estaba? Arriba en su cuarto. Con sus linternas y lámparas y faroles y candeleros y candelas. Completamente solo.

A él únicamente le gustaba el sol. El amarillo sol. A él no le gustaba la Noche.


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La emoción es la principal fuente de los procesos conscientes. 
No puede haber transformación de la oscuridad en luz 
ni de la apatía en movimiento sin emoción.
(Carl Gustav Jung)


viernes, diciembre 21, 2012

El encuentro con el arquetipo

La sombra de Carl Gustav Jung
Prefiero ser un hombre completo a un hombre bueno

Antes de ir a ninguna otra parte es necesario que tengamos claro lo que entendemos por Arquetipo. Un arquetipo es un patrón de comportamiento, una energía con sus propias luces y sombras, un personaje que nos constituye.

Los arquetipos o imágenes primordiales son la base originaria de todas nuestras experiencias y, al igual que los instintos, son una parte esencial que requiere ser expresada. los arquetipos representan todo el potencial existente en la psique humana, una fuente de conocimiento inagotable.

Todos los seres humanos nacemos con la tendencia innata –o arquetípica- a desarrollar una sombra, compuesta por características personales que han sido rechazadas y reprimidas y que no registramos como propias, pese a percibirlas con gran claridad en el mundo externo.

Mencionar a la sombra suele generar rechazo y temor, ya que creemos que está poblada únicamente por aspectos negativos, que nos hacen sentir malos y culpables. Sin embargo, además de contener lo que hemos rechazado, reprimido o proyectado, incluye talentos y dones de diversa índole que aún no hemos desarrollado a nivel consciente. La sombra no es algo patológico, ni algo que deba ser remediado; es una parte integral de la naturaleza humana. Referirnos a la sombra como nuestro lado oscuro no es un término peyorativo, sino que alude a que no está iluminada por la luz de la conciencia.

Nos encontramos con la sombra todos los días: cuando nos enfurecemos porque alguien nos decepciona, cuando rechazamos a una persona que ni siquiera conocemos, o idealizamos a otra. Nuestras reacciones emocionales y los juicios que formulamos de manera automática e inmediata reflejan aspectos inconscientes propios, y si logramos reconocerlos, tenemos la oportunidad de conocernos más plenamente.

Para conocernos, o más bien, re-conocernos, necesitamos tomar conciencia que todo lo que admiramos o rechazamos en los demás existe en nuestro interior. Ello se debe a la proyección: el mecanismo de defensa inconsciente mediante el cual les atribuimos características propias a otros. Al proyectar, depositamos un aspecto interno en alguna persona o situación externa, y luego reaccionamos frente a ésta de manera positiva o negativa, con atracción o con rechazo.

La proyección puede ser empleada de dos formas diferentes. La primera consiste en culpar a otra persona por nuestras faltas. El otro tipo de proyección ocurre cuando les adjudicamos a otros seres nuestras actitudes y tendencias inconscientes. Esto ocurre en todo vínculo, pero podemos verlo con mayor claridad en la relación de pareja.

La técnica más útil y reveladora para descubrir a la sombra es observar nuestras reacciones hacia las personas, objetos y acontecimientos del mundo exterior. La reactividad indica que nos hemos divorciado de una característica propia que deberíamos reincorporar; en cada caso, la intensidad de la reacción refleja el grado en que ese material “externo” existe a nivel interno.

Toda vez que sentimos una emoción intensa, es necesario identificar el aspecto personal que se ha activado; ésta no es una tarea fácil, ya que las emociones intensas no se caracterizan precisamente por inducirnos a la reflexión y la auto-indagación. No obstante, ver qué o a quiénes despreciamos o idealizamos permite descubrir facetas personales que de otra forma no registraríamos. Los aspectos que consideramos “negativos” cumplen una función dentro de nuestra estructura psíquica. Tendemos a entablar una batalla con nuestras cualidades proyectadas cada vez que las encontramos, o creemos haberlo hecho, en alguna persona. Sin embargo, gran parte de lo que nos parece negativo es algo que en su momento sirvió para protegernos.

Una alternativa más sabia consiste en hacer la tarea de amigarnos con las características que rechazamos y comprender su sentido profundo. Habitualmente, la rigidez encubre un exceso de vulnerabilidad, la soberbia se asienta sobre una base de timidez y la avidez tiene sus raíces en el temor a la escasez. Las críticas, que a veces se deben a la envidia, sirven para compensar sentimientos de inferioridad inconscientes, intentando generarlos en otro/s.

Las cualidades repudiadas se transforman por medio de su inclusión y aceptación. En lugar de rechazar lo que consideramos negativo necesitamos explorar su significado y su potencial. Si dejamos de reprimir nuestra ira, podremos conectarnos con el enojo saludable, que nos ayuda a expresar lo que sentimos, poner límites y lograr acuerdos. El perfeccionismo contiene la capacidad para desplegar excelencia en lo que hacemos; el egoísmo puede enseñarnos a satisfacer nuestros deseos y necesidades, y el anhelo por el poder puede convertirse en liderazgo y servicio.

Los aspectos positivos de la sombra son virtudes y talentos que forman parte de nuestro potencial. Admirar o envidiar a otros por sus aptitudes y talentos es una señal de que están espejando cualidades propias inexploradas. Muchas veces no se trata de lo que alguien hace, sino la forma en que lo hace, como atreverse a expresar sus ideas con firmeza y valentía. La actividad concreta no es importante, ya que puedo apreciar a un gran ajedrecista por su disciplina y dedicación y desarrollar esas características sin que ello implique dedicarme a jugar al ajedrez.

Curiosamente, a veces resulta más difícil aceptar la sombra positiva que la negativa; nos cuesta más percibir nuestra nobleza y ternura que nuestra indiferencia o crueldad debido a que nos hacen sentir expuestos y vulnerables.

La integración de la sombra es un requisito indispensable para la transformación personal. Descubrir a nivel interno las características que nos hacen reaccionar a nivel externo modifica nuestra actitud. Con frecuencia, y como “por arte de magia”, también suele producirse una modificación en la otra persona, y de pronto, nos damos cuenta de que no era tan irritante, desagradable o maravillosa como suponíamos. Aún cuando esto no ocurra, habremos eliminado o, al menos, disminuido nuestra reactividad. La sombra nos muestra una perspectiva diferente a la del ego. Negarnos a aceptarla nos mantiene empequeñecidos y empobrecidos, conectados únicamente con un fragmento de nuestra totalidad.

Por otra parte, cuando continuamos proyectándola, obligamos a otros a hacerse cargo de la oscuridad o de la luz que en realidad nos pertenecen. Una persona integrada es capaz de sostener sus cualidades positivas y negativas, liberando así a los demás de la carga de sus proyecciones.

Cuando reconocemos a la sombra, surge la posibilidad de desarrollar la autoaceptación, la compasión y el amor para con nosotros mismos; elementos indispensables para la evolución personal y, eventualmente, para la transformación colectiva. Es tarea de cada uno descubrir la propia sombra e iluminarla con la luz de la conciencia, y éste es un proceso que dura toda la vida.

Independientemente de las distancias recorridas, en el camino espiritual nos encontramos siempre al comienzo...


Otros enlaces:

viernes, noviembre 30, 2012

El poder de la inspiración

El Poder de agradecer
El Poder de agradecer
Con esta entrada, desearía mostrar mi más profundo agradecimiento a toda una serie de maestros cuyas obras me han inspirado de forma especial.

Sogyal Rimpoché: una chispa en dirección a la luz
Sogyal Rimpoché, junto a su maestro
Sogyal Rimpoché, junto a su maestro
El libro tibetano de la vida y la muerte de Sogyal Rimpoché fue el primer libro cuya lectura produjo una profunda sacudida en mi consciencia.

Después de leerlo, pensé en regalar copias del mismo por doquier. Regalé el ejemplar que había comprado y algún tiempo después compré otro. Espero poder regalar otra vez la semilla encerrada en esta nueva copia.

Thich Nhat Hanh: la poesía de la compasión
Thich Nhat Hanh
Los preceptos del gran poeta
Thich Nhat Hanch es uno de los más grandes poetas de la compasión. Él me enseñó muchísimo, grandes lecciones.

Y quizás la mayor de todas: que debemos aprender a transformar nuestra ira, no eliminarla. La energía de la ira debe mudar su envoltura y convertirse en Amor.

Jodorowsky: un hombre del renacimiento
Alejandro Jodorowsky
El Psicomago por excelencia
Alejandro Jodorowsky es un hombre fuera de su tiempo, un hombre del renacimiento, un artista total que ha entendido que la misión del Arte es curarnos.

Su libro La danza de la realidad te introduce en su mundo, un universo entre mágico y onírico, uno donde la realidad aprende a bailar con la mismísima poesía.

Paulo Coelho: el alquimista de referencia
Paulo Coelho
El guerrero y poeta de la luz
Yo de mayor quiero ser como Paulo Coelho: un poeta de la narración que bebe de la más mágica sabiduría y de la más pura alquimia. Un hombre que plantó el mapa de un tesoro sobre nuestra imaginación y enterró aquel tesoro bajo nuestros pies.

David Allen: imaginando esperanzas
David Allen
El vendedor de Tiempo
David Allen definió una metodología Getting Things Done para comprar Tiempo y realizar sueños... recuerdo haber leído en uno de sus libros una frase que me conmovió profundamente: 

Una visión sin una tarea es sólo un sueño, una tarea sin una visión es un trabajo fatigoso. Pero cuando la visión y la tarea van de la mano son la esperanza del mundo.

Nadie lo definió nunca mejor: un sueño y un propósito juntos, imaginan una esperanza para el mundo.

Toni Buzan: el universo en nuestro cerebro
Tony Buzan
Descubriendo universos
Tony Buzan es un gran precursor, un pionero del insondable universo encerrado en nuestro cerebro.

Una vez hayamos descubierto el infinito potencial de nuestro cerebro, tendremos que darle forma con el corazón. Ya se sabe: piensa con el corazón, siente con la cabeza.

Gregg Braden: la clave divina del sentimiento

Gregg Braden
Sentimiento = emoción + pensamiento
Su libro La Matriz Divina es una inmejorable visión (la de un ingeniero) sobre la física cuántica y sus trascendentes connotaciones espirituales.

Su documental La ciencia de los milagros consiguió que derramara lágrimas. Y ya se sabe: debemos seguir el rastro de las lágrimas... hasta el final.

Carl Gustav Jung: el rastro de las coincidencias
Carl Gustav Jung
El rastreador de la psique
Carl Gustav Jung me puso en la pista de la sincronicidad, el taoismo, los arquetipos, el inconsciente colectivo... y los rosarios alquímicos.

Por cierto, también escribió cierto libro rojo. Mi libro rojo fue muchísimo más modesto que el suyo pero no por ello exento de la más elevada pasión.

Deepak Chopra: la piedra filosofal
Deepak Chopra
La unión de Oriente y Occidente
Pocos autores son capaces de

  • comprender el conocimiento encerrado en la mayoría de las tradiciones espirituales del mundo, 
  • estructurar tal sabiduría acertadamente 
  • y ponerla a nuestro alcance de forma práctica y amena. 

Deepak Chopra, un doctor y maestro espiritual de origen hindú y pasaporte americano, sería uno de ellos.

Rudolf Steiner: el tesoro enterrado
Rudolf Steiner
Un sabio con entendimiento
La enseñanza y la actuación de Steiner son inacabables y abarcan todas las disciplinas. Además, él ha sido uno de los más grandes bibliotecarios de cierto conocimiento ancestral que siempre ha estado enterrado en nuestro interior.

Algunos lectores de sus tratados espirituales los encuentran demasiado oscuros. En cambio, a mi siempre me han parecido diáfanos como la luz de un día claro y soleado.

Matías de Stefano: la llave de la biblioteca
Matias de Stefano
El gran bibliotecario de nuestros tiempos
Matias de Stefano nos ha ayudado a comprender nuestra posición en la Tierra y en el Universo. Su magnífica memoria ha sido clave para atar muchos cabos sueltos.

Sólo le haría una recomendación: Matías, pásate de Windows a Linux. Yo ya hace tiempo que me pasé ;)

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¿Qué es un maestro? 
Yo te respondo: 
no es aquél que enseña algo, 
sino quien inspira al alumno a dar lo mejor de sí 
para descubrir un conocimiento que ya tiene en el alma.

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No están todos los que son
pero sí son todos los que están.
...
Para todos mis maestros y maestras,
algunos conocidos, muchos desconocidos,
que fueron, que son y que serán.
...
❤Gracias a todos ellos por su enorme inspiración❤